NAVIDAD
Quisiera haber escrito de otros temas de actualidad, tales como el sainete catalán u otras noticias , pero en cualquiera de ellas acabaría cabreado y trasladando a ustedes dicho cabreo, por eso me propongo escribir sobre algo que nos haga soñar un poco y reflexionar mucho.
Navidad 1.- Que no es otra que la navidad de la niñez, aquellos recuerdos de las bandejas de dulces, con mantecados, trozo de turrón, peladillas, piñones, que había indefectiblemente en todas las casas. Las cintas que ponía tu madre por las paredes y cuadros con esos flecos brillantes verdes, rosas y amarillos, y las figurillas del belén. La ansiedad espera de los reyes magos y la credulidad absoluta en ellos hasta la zozobra de la noche de reyes. Aquella cabalgata de la mano de tus padres, los que somos de Almeria, aquella foto con el rey mago, los puestos de turrón y carbón en la Puerta Purchena, los puestos de zambombas y panderetas, el guardia municipal de la Puerta Purchena rodeado de obsequios como botellas de licores, mantecados etc. ( hoy sería la sandez del cohecho impropio), sesiones de cine matinales en el apolo o cervantes, el escaparate del restaurante imperial con los cochinillos asados y otras exquisiteces, la plaza con los pavos, regalos de animales vivos, los vinos del mediodía en aquellas bodegas como casa puga de compañeros de oficinas y comercios, los juguetes de Alfonso en la calle Castelar, los artículos de broma para el día 28 del comercio Rio Preto radio, la cena de noche buena, los cantos en las casas, las pandillas de niños por las calles cantando villancicos por las casas pidiendo el aguinaldo, y así cada uno albergará en su corazón aquella navidad infantil, que acababa poco después de los reyes con la inmediata y odiada vuelta al colegio, sin tiempo de disfrutar los juguetes (botas de futbol, balones, muñecas, trajes de vaquero,…podéis cerrar los ojos y ver vuestros zapatos puestos y encima los regalos, unos deseados y otros de relleno, y las calles llenas de niños disfrutando de esos juguetes.
Te despertabas una mañana, ya de vacaciones escolares con el soniquete de la lotería del día 22, cuando tu madre ponía la radio o la t.v., y sabias que estabas en plena y dulce navidad., sin que supieras en aquellos momentos, que sería las navidades más felices de tu vida.
Navidad 2.- La navidad de la adolescencia, con salidas de cervezas y copas nocturnas, buscando la fiesta más apropiada para noche vieja, todavía se cena en nochebuena en casa pero casi no se salía después, distinto de ahora que también se sale el día 24. Tus padres ya algo mayores, sin apenas ninguna pérdida en la familia, los regalos y los reyes ya sabidos, e incluso adelantados por el importado gordo de rojo y barbudo (dígase papa Noel, porque santa nicolás es otra cosa, digan lo que digan). En estas navidades predominaba la calle y los amigos, y la fiesta, quizás menos sentimientos familiares y menos aprecio a las reuniones familiares y convivencia familiar, ya la decoración empezó a refinarse y a desterrar u poco las mentadas cintas de flecos brillantes y comenzaba también una gastronomía más “refinotonta”, ante copas de anís, menta, coñac, ginebra Larios, ron bacardi y poco más)
Ahí seguía la mañana del día 22, con su musiquilla todavía en pesetas.
Navidad 3.- Tú lector ya eres el padre o la madre, seguramente por desgracia has perdido a alguno de tus padres, o de los tuyos, o son muy ancianos, ahora tus hijos ya son algo más que adolescentes, son jóvenes, pero ya hombres o mujeres y algunos casados, las perdidas en la mesa de nochebuena son patentes, y así se evocan con frase tales como …”con lo que le gustaba a tu padre o en su caso a tu madre o hermano esto o aquello”…ya hay un ramalazo de tristeza por ausencia, superado con los primeros vinos de la cena de noche buena. Ahora los reyes son una carga pesada y costosa, siempre falta alguien, las discusiones se repiten. La gastronomía ha cambiado, todo el mundo habla de tal o cual vino de rioja o ribera del Duero, y no digamos de la decoración, predominan los arboles finos según algún patrón de revista de decoración, los nacimientos y belenes más finolis, . Las calles son solo una vorágine de negocio, ya solo hay villancicos en algunas tiendas, y por supuesto nadie los canta por la calle, ni hay niños que pidan aguinaldo. Hay macro fiestas tanto en nochebuena como en noche vieja, todo lo envuelve un halo entre alegría ficticio-comercial y tristeza por nostalgia y ausencias.
Y como un rayo inalterable y eterno atravesando todas ellas, está el significado verdadero, lo que ya casi nadie recuerda, ni celebra: El nacimiento de Cristo. Dios hecho hombre.
El verdadero misterio de la navidad, de la vida, la luz de la fe, cuando la palabra se hizo carne. A mi siempre me llama a reflexión, el ligar la existencia de Dios con todo el universo, las galaxias, los planetas, la creación, con la teoría del arquitecto universal que es Dios, ¿quién dio origen a todo?, y como siempre todo acaba en la fe, sin ella no hay nada más que el vacío, y quizás en algunas escrituras encontremos información, como decía la carta a los Hebreos 1.3..”Él sostiene el Universo con su palabra poderosa”.
Solo creo que si cada uno hiciéramos estos días algo mejor, o ese algo mejor lo mantuviéramos todo el año, seríamos todos más felices, ya que no hay frase más acertada que la de la letras de la canción del grupo de pop los secretos cuando dice “ayúdame y te habré ayudado”. Y ahí estuvieron sembrados, póngales ustedes la música y a bailar. Además cada una de las tres navidades sigue abierta a sus recuerdos, deseos y nuevas acciones
Vaya éste artículo en recuerdo y homenaje a todas aquellas personas queridas que ya no nos van a acompañar en estos días, cierren por un momento los ojos, y hagan un brindis por su recuerdo, seguro que nos escuchan y sonríen,
FELIZ NAVIDAD Y UN AÑO DE SALUD Y PARABIENES. .
Fdo: Emilio Jesús López Gutiérrez.
Abogado.
