Por una España distinta y mejor
El nuevo curso político debe significar una clara voluntad de esfuerzo, compartido con otros muchos, para afrontar con esperanza y determinación el tiempo que comienza que no nos es nada halagüeño. Desde estas líneas nuestro saludo fraternal a Ceuta, ciudad española que afronta con dignidad y resistencia horas difíciles, y nuestro reconocimiento a cuantos defienden su futuro, su convivencia y su condición española. Su situación reclama serenidad, firmeza y, sobre todo, una política capaz de anteponer el interés nacional a cualquier cálculo partidista.
El miércoles, día 2 de septiembre, a las 20: 00 horas, sí Dios quiere, nos haremos presentes en la convocatoria de concentración efectuada por la Federación Española de Municipios y Provincias en frente en donde se encuentran ubicados nuestros Ayuntamientos o Casas Consistoriales para criticar a viva voz e instar al gobierno de la Nación, la adopción de cuántas medidas institucionales sean necesarias y precisas para dar respuesta urgente e inmediata a la grave crisis de soberanía de Ceuta, sus consecuencias y la falta de medidas concretas, concisas y claras que no admiten más palabrería y más demoras en esta situación de inestabilidad en Ceuta pero teniendo muy presente Melilla y las Islas Canarias.
Estamos al final de un ciclo constitucional por las casuísticas que se han dado en la presente legislatura de unos políticos que no están a la altura de una nación moderna, orgullosa de sus siglos de historia y dispuesta a superar el presente con el nacimiento de otro Gobierno español que recupere la conciencia nacional, cohesión y un proyecto común de futuro. Lo acontecido es un duro golpe para los españoles porque no nos sentimos protegidos dentro de nuestro territorio nacional. No ha sido capaz el Gobierno de anticiparse a lo acontecido y a otros posibles riesgos, menos aún, ofrecer respuestas firmes y eficaces.
Deseamos una España distinta y mejor para evitar seguir cayendo la democracia en un derrotismo pesimista nacional y de postración internacional debido al ocaso del desgobierno de la Nación, el cual se encuentra en un declive que acumula en todas sus acciones y omisiones signos de ineficacia en la gobernanza política y gestión pública. De seguir así, tristemente, la seguridad nacional y los intereses de España están inevitablemente expuestos a las vulnerabilidades que están aconteciendo. Paz y Bien. Ánimo y Adelante.
Rafael Leopoldo Aguilera Martínez
